VIDEO GENERAL DEL PROYECTO
EXPLICACIÓN DEL PROYECTO – ENTREVISTA
VIDEO PROCESO DE CREACIÓN DEL JARDÍN
VIDEO INAUGURACIÓN DEL JARDÍN
VIDEO CEREMONIA ENTREGA DE DIPLOMAS
VIDEO ESTADO INCIAL DEL TERRENOENTREVISTA SOBRE EL PROYECTO EN PSICOSOCIAL ART

GALERÍA FOTOGRÁFICA DEL PROYECTO

Proyecto de la UVic con el Ajuntament de Vic. Con el apoyo de la Obra Social de la Caixa, de Rotary Club, Jaume Gil y de VICREU. Con participación de CARITAS i de la Fundació Centre Mèdic Pspicopedagògic d’Osona.

Reconocido como GOOD COMMUNITY PRAXIS por la UNIÓN EUROPEA_MINISTERIO DE TRABAJO (2013); GOOD PRACTICE por la GLOBAL UNIVERSITY NETWORK FOR INNOVATION DE LA UNESCO (2013); GOOD PRAXIS IN THE FIGHT AGAINST POVERTY por la UNIÓN EUROPEA (2010)

Introducción

El poeta y maestro Miquel Martí i Pol (1999), que vivió por más de treinta años la disfunción ocupacional, nos dijo: La belleza es vuestro patrimonio, pero vosotros preferís la pereza triste y rutinaria de una caja de cartón… Dejadme decir que ya es tiempo de amar, que ya es tiempo de creer en los prodigios y que algún día habrá flores en el jardín y viento en los árboles… Aquellos que han vivido muchos años lejos del pueblo serán llamados a retornar. De estas palabras brotó la determinación de dar el aliento de la realidad al proyecto Miquel Martí i Pol: el transformar un espacio abandonado, triste y rutinario, en un espacio de belleza, un jardín. Una creación conjunta, entre estudiantes de Terapia Ocupacional y aquellos que han vivido muchos años lejos del pueblo, por una situación de exclusión social, relacionada con la salud mental, la pobreza o la inmigración. El proyecto ha tenido las siguientes dimensiones:

1.1. Terapéutica La jardinería permite reconectar al ser humano, hoy inmerso en un cibermundo, con el medio natural. Favorece la capacidad de introspección, de conectar con uno mismo, así como un sentimiento de relajación y bienestar. Al mismo tiempo es una ocupación social. Implica la realización de ejercicio físico, desarrollando habilidades motrices, pero también cognitivas y afectivas. Supone adoptar el rol de cuidador y jardinero a personas que han tenido el rol de enfermos o excluidos. Es una experiencia estética, de creación, una experiencia que roza el arte. La jardinería es una metáfora del proceso de recuperación. Durante el invierno debemos esforzarnos, aunque no veamos los resultados, en la esperanza de que estos llegaran en la primavera.

1.2. Construcción de comunidades inclusivas La filosofía del programa radica en el principio de justicia ocupacional (Townsend y Whiteford, 2006), entendida como la promoción de un cambio social y económico para incrementar la conciencia individual, comunitaria y política, los recursos, y la igualdad de oportunidades para el desarrollo de ocupaciones que permitan a las personas alcanzar su potencial y experimentar bienestar. Nos interesa el crear comunidades inclusivas, entendidas como comunidades donde todas las personas puedan participar como ciudadanos (Cortina, 2005) de pleno derecho a pesar de cualquier disfunción ocupacional. Más allá de que las personas aprendan un rol laboral, el objetivo era educar a la sociedad sobre el potencial de estas personas, rompiendo prejuicios. El trabajo de los usuarios ha dado como fruto un jardín para la comunidad. Creemos que este discurso basado en la realidad, magnificado por los medios de comunicación, es un paso más para ayudar a la sociedad a comprender que son ciudadanos de pleno derecho.

CAMINO 2

1.3. Educativa Nos dice Ann Coffey (citada en Houghton 2003): “No puede haber un lugar mejor que nuestros centros educativos para comenzar la mayor tarea de la Humanidad, la de reconectarnos a nuestro mundo natural” (Pág. 23). Las y los estudiantes de Terapia Ocupacional han participado en el mismo desarrollando un aprendizaje basado en la realidad desde la Terapia Ocupacional, pero también en el ámbito ecológico, básico ante el eco-cidio que confrontamos. También se ha educado a la propia comunidad, mostrando el potencial de personas tantas veces apartadas a golpe de estigma y de prejuicio social.

1.4. Investigación Sempik y sus colaboradores (2003) evidenciaron la falta de evidencia científica que avalara el uso de la jardinería. Es por ello que la investigación desarrollada resulta novedosa y contribuye a generar líneas de estudio que permiten ahondar en el conocimiento del impacto terapéutico de la jardinería, y de cómo contribuye a la inclusión social, a través de la creación de comunidades más inclusivas.

GLOBAL

El proyecto

Dos preguntas iniciales clave en el proceso fueron: ¿De dónde procederán los usuarios? ¿Cómo podremos financiarlo? Así empezamos una política de alianzas estratégicas. Los usuarios del proyecto, a los que me referiré en adelante como jardineros, han sido derivados por Caritas Arxiprestal, la Fundació Centre Mèdic Psicopedagògic d’Osona (FCMPPO) y Mesures Penals Alternatives. El criterio de inclusión fue de personas en situación de exclusión social, motivadas en hacer jardinería. La financiación se obtuvo a través de la Fundació Caixa de Sabadell, Rotary Club Osona, Consell Comarcal d’Osona, Ajuntament de Vic y la propia Universitat de Vic. El proyecto, coordinado desde Terapia Ocupacional, ha sido una amalgama de las instituciones públicas, sociales y empresariales, y pone de manifiesto la necesidad de desarrollar nuestras habilidades políticas. Las sesiones de jardinería se han realizado dos días por semana, los martes y los miércoles, de 9 a 11. La sesión se interrumpía para el desayuno. El proceso de creación duró 18 meses, desde marzo de 2005 a octubre de 2006. Los jardineros también han adquirido el rol de conferenciantes, ya que han dado conferencias sobre el proyecto en la Universitat de Vic y en la de Granada. Se han realizado viajes de formación, como a los jardines de la Alhambra de Granada o del Alcázar en Córdoba; el Jardín Botánico de Blanes; el Jardín Botánico de Valencia; o los proyectos ecológicos desarrollados por Cáritas Menorca (entre otros). El proyecto continúa desde entonces haciendo el mantenimiento del jardín. La media de asistencia ha sido de 8 jardineros. Actualmente se ha potenciado nuestra coordinación con el servicio de orientación laboral de FCMPPO y de Caritas. Cinco de los jardineros se han insertado en empresas de la comunidad. También hemos creado nuestra página web, donde se puede ver un video de la creación del jardín, y estamos elaborando un documental social. A continuación esbozaremos los principales resultados de la investigación realizada para la obtención del Diploma de Estudios Avanzados (DEA), del Doctorado Educación inclusiva y atención socioeducativa a lo largo del ciclo vital, de la Univeritat de Vic, Universitat de Girona, Universitat de Lleida, Universitat de les Illes Balears. Este DEA fue defendido por el autor principal ante el tribunal en enero de 2008 con la calificación de excelente por unanimidad. Para más información ver: http://www.recercat.net/handle/2072/5326.

La investigación

Debemos conocer la realidad, como indicaba Dewey (1969), para transformarla, en el sentido de Marx (1970), en un ciclo de reflexión-acción, que Mounier (citado por Esquirol, 2001) comparaba con los movimientos de sístolediástole del corazón humano. Hemos profundizado en el conocimiento del ser humano como ser ocupacional, fuente de estudio de la Ciencia de la Ocupación. Para la base teórica del proyecto se intentó desarrollar una mirada transdisciplinar, como dice Edgar Morin (1999) debemos desarrollar una mirada compleja venciendo el etnocentrismo disciplinario denunciado por Harkavy Ira (2006). La temas surgidos en la investigación fueron:

3.1. Construyendo la ocupación significativa

… vuestras manos serán de viento y de luz. Miquel Martí i Pol

Partimos de una situación de privación ocupacional y de dificultad de inserción en el mundo laboral: 
“… estamos faltos de espacios donde las personas puedan ocupar su tiempo de manera significativa, al igual que de programas prelaborales…” (A.Vic).

La ocupación realizada ha sido una ocupación significativa (Simó Algado 2004): 
“… tiene importancia por ocupar de forma significativa el tiempo de estas personas…” (A.Vic).

Ha supuesto la transición de rol de enfermo al rol de cuidador, jardinero y ciudadano: 
“… el rol de cuidador… saber que la planta está viva gracias a ti, te sientes mejor contigo…” (Plácido).
“Sí, he aprendido mucho, he aprendido a plantar, poner los tubos de agua…” (Mustapha).

El proyecto ha aumentado las posibilidades de encontrar un trabajo, básico para la inclusión: 
“Toda la gente que han salido del mismo ha tenido trabajo, y por lo tanto está en una vida normalizada, ya vuelan solos” (Caritas).

3.2. La jardinería como fuente de salud y bienestar
…Y que algún día habrá flores en el jardín y viento en los árboles Miquel Martí i Pol

La ocupación significativa ha promovido la salud entendida como bienestar físico: 
“Sí, sí, te hace hacer ejercicio, sino estarías en casa sin hacer nada” (Plácido).

Un bienestar psicológico que evita pensamientos paranoides: 
“…como tienes una ocupación la mente se te despeja más, no estás pensando en paranoias” (Plácido).

Este bienestar se traduce en felicidad: 
“Si, cuando vienes aquí encuentras felicidad” (Mustapha).

El proyecto ha mejorado su autoestima: 
“Puedes coger, por así decirlo, un grado más en tu autoestima” (Plácido).

Ha aportado un sentimiento de utilidad: 
“… porque yo antes era un inútil. Pero ahora no, me siento útil por haber trabajado aquí” (Paco).

Y ha potenciado un bienestar social (Maslow 1998), rompiendo una situación de soledad: 
“Yo antes no salía de casa en todo el año. Y aquí también encuentro compatible, que al vivir solo lo agradeces, porque la soledad es muy mala” (Paco).

Ha impactado en la dimensión existencial-espiritual. Dos dimensiones básicas son las de sentido y conexión: 
“Sí, sí, yo lo reconozco como parte mía. Perdurará en mí. A parte de las visitas médicas, venir al jardín es lo más importante para mí” (Paco).

El sentido de aportar a los demás es básico en la dimensión de sentido: 
“Sí, he aportado la bondad entre nosotros” (Benaissa).

El jardín se ha convertido en un santuario: “… a mi alma le gusta todo lo que hace aquí… me ayuda a abrir el corazón” (Benaissa).

La experiencia religiosa es otra senda de espiritualidad: 
”Este trabajo nos ayudará a abrirnos las puertas del paraíso” (Benaissa).

La naturaleza ha tenido un impacto terapéutico en las personas: 
“Cuando veo crecer las plantas me siento vivo, porque veo la vida” (Mustapha).
“Yo cuando estoy mucho tiempo encerrado en un sitio me pongo mal, me entra como angustia, en el jardín estás como en tu casa” (Paco).

3.3. La dignidad de la ciudadanía
Aquellos que han vivido muchos años lejos del pueblo serán llamados a retornar. Miquel Martí i Pol

El proyecto ha denotado la persistencia del estigma: 
“… estamos en una sociedad en que la gente que no entra en los estándares que hemos establecido se queda fácilmente apartada…” (Rectora).

El trabajo es básico en el cambio la percepción social sobre estas personas: 
“…están acostumbrados sólo a noticias como que un esquizofrénico tira del tren a una persona, y ven que los enfermos mentales aportan a la comunidad este jardín…” (Plácido).

Las reivindicaciones de los jardineros, son ser escuchados, y tener más oportunidades: 
“No nos escuchan… que se enteraran bien de lo que es la enfermedad, del bipolar, de la esquizofrenia” (Paco). “Que las personas con enfermedades mentales puedan aportar más a la comunidad…” (Plácido).

El proyecto ha tenido un efecto de empoderamiento. Los jardineros se ven capaces de influir en su propia vida: 
“Lo que escribió Martí i Pol es muy bonito (vuestras manos serán de viento y de luz)… si se quiere, se puede. Que aunque estés mal, también puedes hacer cosas importantes en tu vida” (Paco).

3.4. La creación de comunidades inclusivas
En clave de tiempo Y con mucho sufrimiento. Es así como podemos ganar el combate que desde hace tiempo libramos intrépidos. Miquel Martí i Pol

Se ha promovido la inclusión social, al favorecer la creación de comunidades inclusivas: 
“Me conoce más gente en dos años en Vic que quince en Centellas… el jardín me ha ayudado a entrar en la comunidad” (Paco).

Valores como la justicia, la solidaridad, la libertad, la igualdad, el respeto activo se han vivenciado en el jardín: 
“Cuando vives la igualdad… te consideras una persona igual a los iguales y además se convierten en personas felices” (Caritas).

Ha habido un reconocimiento social hacia los jardineros: 
“Que te de la mano la Rectora de una universidad y que te de un diploma, eso para mí es… como si volviera a casarme” (Paco).
“… estas personas se sienten dignificadas, reconocidas y valiosas…” (EUCS).

Ha sido vital que su voz haya sido escuchada: 
“Mira fuimos a Granada a dar una conferencia. Me sentía como el señor Zapatero” (Paco).

3.5. Una Universidad al servicio de la Humanidad: nuevas praxis educativas
Podemos con cada gesto ganar nuevos ámbitos Y con cada palabra incrementar la esperanza. Seremos aquello que queramos ser ser: Por los cristales del poniente encrespado, la luz estalla. Miquel Martí i Pol

La finalidad de la Universidad es educar a ciudadanos comprometidos: “Educar para que tengan un espíritu de contribuir a la mejora del mundo y de la sociedad”(Rectora).

Esta misión está en peligro: 
“… La Universidad debe ayudar a que la sociedad no muera… Si la Universidad solo suministra conocimiento no sirve de nada…” (Caritas).

No podemos obviar el riesgo de mercantilización de la Universidad: 
“Cada vez se espera de la Universidad que forme aquello que quieren los empleadores…” (A.Vic).

El proyecto ha sido una escuela de ciudadanía ha supuesto una transformación de la praxis educativa: “Vale más que todas las charlas sobre ciudadanía que algún político me pueda dar” (Eli).

Ha materializado la implicación de la Universidad en el territorio: 
“…para mí el proyecto es un buen ejemplo del impacto de la Universidad en el territorio…” (A.Vic).
“… lo que destacaría más es que en este proyecto es que la Universitat se abre hacia los desfavorecidos de la sociedad” (C. Comarcal d’Osona).

El proyecto integra la educación, la investigación y la intervención social: 
“Ya solo por esto tiene un valor extraordinario” (Rectora).

Con este tipo de praxis educativa se palía el déficit estructural de horas de práctica en la enseñanza: 
“… me lo planteé como una primera toma de contacto práctica con la profesión… en el plan de estudios de nuestra carrera serían de agradecer más horas de prácticas…” (Rafa).

Ha supuesto un aprendizaje basado en la realidad, una transición de la teoría a la práctica: 
“He tenido la oportunidad de ver como a través de una actividad significativa, la persona encuentra su equilibrio bio-psico-social y espiritual” (Rafa).

Las estudiantes han ido más allá de los diagnósticos para descubrir a la persona y su potencial: 
“… los potenciales de cada uno de ellos, sobresalían. La humanidad, la generosidad, la simpatía, el compromiso, el compañerismo…” (Eli).

El jardín ha sido un lugar de encuentro con el Otro desarrollando su empatía: 
“Me ha hecho aprender a ver el mundo desde otra perspectiva; desde los ojos de los mencionados socialmente como los otros” (Eli).

3.6. El arte de las alianzas estratégicas y de las sinergias
Quien sino todos y cada uno por turno podemos crear desde estos límites del ahora el ámbito de luz donde todos los vientos se exalten el espacio de viento donde toda voz resuene? Miquel Martí i Pol

Las instituciones públicas, sociales, empresariales y la universidad han manifestado la necesidad de desarrollar alianzas estratégicas. La aportación del Tercer sector para poder mantener el Estado del bienestar: 
“Para mantener el Estado del bienestar se tienen que sumar los poderes públicos y el Tercer sector, son imprescindibles estas alianzas estratégicas” (A.Vic).

El proyecto es visto como un modelo o ejemplo a seguir, a nivel de la universidad como de políticas sociales, influyendo en los niveles meso y exo: ”Podría ser un ejemplo para otros, de cara a otras carreras, colectivos…” (Rectora).
“FCMPPO ha valorado la posibilidad de reproducir un proyecto similar…” (FCMPPO).

Conclusiones

El proyecto Miquel Martí i Pol refleja fielmente el paradigma actual de la Terapia Ocupacional, así articula sus ideas centrales. Parte de la creencia en la naturaleza ocupacional de los seres humanos (Wilcock, 1998), y por eso está basado en una ocupación humana, en este caso la jardinería, considerada como un agente terapéutico, intentando paliar la disfunción ocupacional de los usuarios, en este caso provocada por motivos psiquiátricos y/o sociales (Kielhofner, 1992). El impacto terapéutico de la ocupación significativa, en la salud, entendida como bienestar, queda reflejada en las narrativas de los estudiantes, “El comprobar de primera mano cómo la ocupación significativa tiene una influencia directa en el estado de bienestar bio-psico-social-espiritual de la persona” (Rafa).

También ha quedado reflejado en las narrativas de los jardineros. Ha mejorado su bienestar físico, al ayudarles a hacer ejercicio, “Sí, sí, donde va a parar. Tengo que agacharme y subirme. Desde que vengo a trabajar al jardín y voy a jugar a fútbol me siento mejor. Estoy en mi peso ideal, me mantengo en forma” (Paco). En el ámbito del bienestar mental destaca la relación que hace un jardinero entre la ocupación, que le anima y le despeja, y el que no tenga paranoias, “Sí, me anima, me anima. Te sientes mejor porque como tienes una ocupación la mente se te despeja más, no estás pensando en paranoias porque estás ocupado” (Plácido). La experiencia de bienestar emocional está muy ligada a la experiencia de tranquilidad que se vivencia en el jardín, revindicando la importancia del contexto ocupacional, “Sí, todo está muy bien, me siento muy tranquilo, y todo es mucho mejor que estar en casa, porque en casa no hay más que problemas” (Benaissa); “Cuando estoy aquí no tengo mala leche, estoy tranquilo. Me da tranquilidad estar aquí, me siento más abierto, me siento bien” (Paco). Aparece una sensación de satisfacción por el resultado del trabajo, “Te sientes muy satisfecho por esa faena tan bonita que ha salido” (Plácido), que incide directamente en su autoestima, “Puedes coger, por así decirlo, un grado más en tu autoestima” (Plácido).
El bienestar social se relaciona con los sentimientos de pertenencia, tanto al grupo, “Sí, me siento parte del equipo, antes no los conocía e ido conociéndolos de uno a uno, ahora nos llamamos para tomar café” (Mustapha); como a la comunidad, “Si, ahora me siento integrado en la comunidad” (Benaissa).

En cuanto al punto de vista central el proyecto se ha basado en una visión holística del ser humano, definido por mi como un ser bio-psico-social, cuya esencia es espiritual inmersa en un medioambiente cultural y ecológico (Simó Algado y Burgman, 2004, 2006). La dimensión espiritual es la más controvertida, sin duda. Los propios jardineros han hecho referencia a conceptos como el alma para explicar el impacto que la jardinería ha tenido en ellos, “… porque a mi alma le gusta todo lo que hace aquí, toda la vista y el aroma hace que me sienta bien” (Benaissa). Esta dimensión de espiritualidad hemos constatado como se relaciona con las dimensiones de sentido y de conexión. La experiencia de sentido se relaciona con haber aportado algo a los demás, “Sí, he aportado la bondad entre nosotros” (Benaissa). El sentimiento de conexión se relaciona con el jardín, adquiriendo un matiz de trascendencia, “Sí, si, yo lo reconozco como parte mía. Perdurará en mí. Lo recordaré siempre y siempre que haga falta aquí estaré” (Paco). Así el jardín se convierte en una especie de santuario, “Sí, claro, cuando veo el jardín, me ayuda a abrir el corazón” (Benaissa). La conexión se relaciona también con los demás y la sociedad, recobrando el rol de ciudadanos. Dürkheim, citado por Thibeault (2003) hablada de las distintas sendas reales de espiritualidad. Entre ellas citaba el arte, el jardín sin duda ha sido un acto de creación de belleza, así es reconocido por los jardineros “Sí, porque de un terreno que estaba fatal, dejado a la mano de Dios y con las manos de Dios, es decir, las nuestras, hemos conseguido que se transformara en un precioso jardín” (Paco); como por las propias instituciones “… un espacio abandonado, feo, pasa a ser un lugar bonito… es hermoso pensar que la comunidad pueda tener un jardín, un lugar con flores, mariposas y pájaros” (Rectora de la Universitat de Vic). Otro senda real era la de las tradiciones religiosas, como bien ha quedado patente en la investigación, “Me gusta cuidar los árboles y la plantas porque son criaturas de Dios… este trabajo nos ayudará a abrirnos las puertas del paraíso, Dios quiere a las personas que hacen cosas buenas” (Benaissa).

Por ello la ocupación significativa es el cruce de caminos entre las necesidades, el potencial y el espíritu de la persona (Simó Algado y Burgman, 2004, 2006). Ve al ser humano como un sistema abierto, que interacciona con el medio, en este caso con su medio social, político y ecológico a través de la jardinería. La ocupación, la jardinería, ha sido el alma de la intervención. “Sí, sí. Sí porque me dais una faena, y estoy yo solo con esta faena y eso me tranquiliza, me da alas, podríamos decir” (Paco).
Nuestro objetivo ha sido la salud, definida desde una perspectiva ocupacional como la ausencia de enfermedad, pero no necesariamente discapacidad; un equilibrio entre bienestar físico, mental y social, obtenida a través de ocupaciones significativas, valoradas social e individualmente; posibilidad de desarrollar el potencial personal; inclusión social, apoyo, justicia, todo como una parte en equilibrio con la ecología (Wilcock, 1998). Un valor de la Terapia Ocupacional fundamental en que se ha sustentado el proyecto ha sido la práctica centrada en el cliente (CAOT, 1991), donde los usuarios son los protagonistas del proyecto. Los propios estudiantes manifiestan como estos valores se han vivenciado en el jardín:”Uno de los conceptos más importantes de la disciplina de la Terapia Ocupacional, es el de la intervención centrada en el cliente, que se dirige a través de la ocupación significativa. He tenido la oportunidad de ver con mis propios ojos como a través de una actividad significativa, la persona encuentra su equilibrio bio-psico-social y espiritual” (Rafa). Los jardineros son coautores de los artículos y demás productos intelectuales del proyecto. Así han presentado el proyecto en la Universidad de Granada o en la propia Universitat de Vic.

Se ha dado tanta importancia a conocer la perspectiva de la persona, que no sólo se les ha consultado el tema de la investigación, así como la continuidad del proyecto, sino que se ha desarrollado la investigación para conocer mejor el sentido que esta experiencia ha tenido para ella, fomentándose en todo momento la participación activa de la persona en el tratamiento, desde la Investigación Acción Participativa (Cockburn y Trentham, 2006). Pero más allá, se ha buscado su protagonismo en la propia sociedad, recuperando el rol de ciudadanos que aportan a la comunidad, “… me enorgullece el haber hecho un jardín tan bonito para la comunidad de Vic” (Plácido).

El proyecto ha intentado mejorar el desempeño ocupacional (CAOT; 1997) de los usuarios, su capacidad de elegir, organizar y desarrollar de forma satisfactoria ocupaciones significativas y culturalmente adaptadas, en búsqueda del cuidado personal, del disfrute de la vida y para contribuir a la sociedad. Esto se ha conseguido a través de la jardinería, y queda patente en que los jardineros creen que han aprendido el significado de la jardinería, como que se sienten preparados para encontrar desarrollar un trabajo de jardineros, “Sí ahora me dan un trozo de terreno todo baldío yo ya me espabilaría para limpiarlo, colocar plantas y algún árbol, yo me veo capaz de que me den un trozo baldío y sacaría allí un jardín hasta con una parte de huerto y todo” (Paco).

Los usuarios han internalizado este nuevo rol de jardineros y lo han extrapolado a sus vidas, “Desde que estoy en el jardín he puesto plantas en casa y las mimo mucho, el gusto por tener plantas en casa ha sido a raíz de trabajar en el jardín, además eso oxigena la casa” (Paco). Se trata de un tema de derechos legales y humanos, e implica que las personas tengan oportunidades justas en la sociedad a pesar de su capacidad, género u otras características específicas, combatiendo la situación de privación ocupacional, que se caracteriza por las circunstancias externas y hace que la persona no pueda adquirir, usar o disfrutar algo. Así lo revindicaba un jardinero, “Que las personas con enfermedades mentales puedan aportar más a la comunidad, que haya más jardines para hacer, que podamos aportar a la sociedad, que vean lo que podemos hacer” (Plácido). Destaca que revindican el aportar a la sociedad, a través del hacer. El objetivo ha sido la justicia ocupacional (Townsend, 1993, 1997; Townsend y Whiteford, 2006; Wilcock, 1998).

El proyecto ha supuesto la promoción de un cambio social y económico para incrementar la conciencia individual, comunitaria y política, los recursos, y la igualdad de oportunidades para el desarrollo ocupaciones que permitan a las personas alcanzar su potencial y experimentar bienestar, así lo han manifestado las instituciones sociales, públicas y empresariales, y la propia Universitat de Vic, “…Creo que aquí se ha intentado poner en práctica muchas teorías y de una forma exitosa y no retórica como se ve, un paso hacia una sociedad más democrática con relación a todos sus miembros” (Consejero de Acción Social del Consell Comarcal d’Osona).

La finalidad ha sido crear una comunidad más inclusiva (Grady, 1995), entendida como una comunidad donde cualquier persona se sienta un ciudadano pleno, a pesar de cualquier disfunción ocupacional. El proyecto, el jardín, les ha ayudado literalmente a entrar en la comunidad, según los propios jardineros, “Sí, sí. En el barrio donde vivo me conocen todos los vecinos, en las tiendas donde compro normalmente también me conocen, y ten en cuenta que es porque ahora salgo a la calle. Me conoce y conozco más gente en dos años en Vic que quince en Centellas. Creo que formo parte de Vic. Eso quiere decir que el jardín me ha ayudado a entrar en la comunidad” (Paco). En el caso de personas inmigrantes, esta integración en la comunidad no es como en el país de origen, “Sí, venimos aquí dos veces a la semana, y me siento integrado en el equipo, también me siento integrado en la comunidad, pero nunca como en mi país” (Mustapha).

Se ha intentado desarrollar una filosofía de la terapia ocupacional transcultural, que no sólo reconoce la belleza y el valor de todas las culturas, sino que introduce en las intervenciones ocupaciones culturalmente significativas (Simó Algado 1997, 2002, 2003 I, 2003 II). La jardinería es una ocupación con sentido dentro de las culturas de las personas que han participado en el proyecto, procedentes de Cataluña, el sur de España y Marruecos. En especial muchos de los usuarios provienen de zonas rurales, donde la relación con el medio natural, en especial a través de la agricultura y la ganadería, es vital. Adentrarnos en el campo de la inclusión social implica hacerlo en la arena política, así lo demuestra la presencia del Ajuntament de Vic, y del Consell Comarcal d’Osona en el mismo.

Nuestro ideal límite no es otro que intentar ayudar a las personas a que puedan construir su propio destino, viviendo una vida digna y plena de sentido. El proyecto ha seguido las indicaciones de Do Rozario (1993) de trabajar en pro de una relación armoniosa de la gente con el medio ambiente, “Sí, porque los árboles son una cosa de la naturaleza, y todo lo que da la naturaleza es bueno…” (Mustapha).

Y lo ha hecho acercando a los individuos y a las comunidades hacia la salud, el bienestar y la sostenibilidad a través de la interacción, la ocupación y la acción sociopolítica; y del modelo de sostenibilidad ecológica de la salud, al intentar promocionar unas relaciones saludables entre seres humanos, otros organismos vivos, sus ecosistemas, hábitos y formas de vida. Este diálogo ha estado presente en el jardín, “La relación con la naturaleza a la persona le da seguridad, la persona dialoga con la naturaleza, se enraíza en la tierra y se proyecta” (Caritas). Intenta articular el concepto de ecología ocupacional (Simó Algado y Cardona, 2004, 2006), entendido como la toma de conciencia del genocidio ecológico al que nos enfrentamos, “Sí, porque yo soy uno de los que respetan el medio ambiente, porque el aire lo respiramos, y si es malo podremos tener enfermedades” (Mustapha); así como la toma de medidas proactivas para, a través de la ocupación humana, eco-pación que dirá Persson (2002), reestablecer el equilibrio con el medio ambiente.

El jardín creado sirve a este propósito ecológico como ya hemos visto anteriormente, al suponer la creación de una zona verde en medio de la ciudad, construida bajo criterios ecológicos, pero especialmente al ser un aula de concienciación medioambiental, de cultura ecológica, como diría Fritjof Capra, citado por Hoghton (2003). Así acabamos de ver como la naturaleza ha aparecido en la investigación como un espacio de salud “Sí, porque es muy bueno para el cuerpo humano” (Mustapha); un espacio de libertad; “Yo cuando estoy mucho tiempo encerrado en un sitio me pongo mal, en un sitio cerrado me entra como angustia, no trabajo a gusto, en el jardín o en el huerto estás como en tu casa, donde te sientes bien, hogar dulce hogar, las dos horas aquí lo paso estupendo” (Paco). Espacio que adquiere connotaciones de santuario “… porque a mi alma le gusta todo lo que hace aquí…” (Benaissa) o que “… cuando veo el jardín, me ayuda a abrir el corazón” (Benaissa), como experiencia religiosa, “Me gusta cuidar los árboles y las plantas porque son criaturas de Dios” (Benaissa). En definitiva, podríamos decir que esta ocupación en contacto con el medio natural pone en diálogo al ser humano con la Vida misma, “… Cuando veo crecer las plantas me siento vivo, porque veo la vida” (Mustapha).